Colegio Santa Rosa en Huesca, España

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lunes, 12 de marzo de 2012

La explotación de menores en los medios de comunicación


“No puedo pensar en ninguna necesidad de la infancia tan fuerte como la necesidad de la protección de un padre” Sigmund Freud”.
Que los niños son el futuro del mundo y que debemos cuidarlos y protegerlos de aquellos que pretenden hacerles daño, son dos tópicos que se repiten constantemente y que en muchas ocasiones se quedan en la retórica de grandes discursos políticos o en las sesiones de foros nacionales o internacionales de protección a la infancia. 

En México, “La ley para la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes” en su Artículo 3 dice:

“La protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, tiene como objetivo asegurarles un desarrollo pleno e integral, lo que implica la oportunidad de formarse física, mental, emocional, social y moralmente en condiciones de igualdad.

Sin embargo no siempre tienen ese desarrollo pleno e integral ni tampoco se forman física, emocional o moralmente como exhorta la ley. Concretamente me estoy refiriendo a los niños actores, explotados por sus propios padres, que no tienen inconveniente en que interpreten comerciales o actúen representando el papel de adultos, mientras pierden una etapa valiosísima de su vida.

Casi a diario podemos ver en la TV una serie de anuncios de unos pañales para bebé en los que los chiquitines aparecen disfrazados de oficinistas, azafatas, secretarias y demás profesiones, mientras charlan de las bondades del pañal en cuestión. Pero las voces con las que los doblan son tan chirriantes que no se entiende bien lo que dicen, por lo que se hace más obvia la exhibición de estos pequeñines que parecen hombrecitos y mujercitas actuando como adultos en un mundo idem, para beneplácito de pedófilos que fantasearán a sus anchas con este comercial.

Por otro lado tenemos el famoso programa de televisión, “Pequeños gigantes” en los que los niños actúan con poses, movimientos y lenguaje de adultos y vestidos como tales. Seguramente la gente se ríe con el espectáculo pporque inexplicablemente encuentran chistosos, divertidos o encantadores a estos niños actores, sin ser conscientes de que se están volviendo cómplices de un abuso descarado de menores que a todas luces nos denigra como sociedad. Y el sinfín de pedófilos y pederastas estarán atentos y regodeándose con un show pensado por y para ellos.

El 30 de abril que se celebra el día del niño y las televisoras que ahora denigran la imagen de los niños, emitirán comerciales cargados de emociones y sentimientos sobre la infancia y al mismo tiempo, los políticos pronunciarán hermosos discursos en los que se enfatizará la importancia de cuidar y proteger a los menores que son el futuro de la humanidad.

Nadie niega el talento de esos niños y probablemente sus padres lo vean como una oportunidad única para lucrar, lo cual en absoluto los justifica. Porque ni el brillo de las luces ni lo gracioso del acto ni el dinero que están obteniendo con el trabajo de sus hijos, puede evitar que sea lo que en realidad es, una explotación de menores

Los padres tienen que tener presente que saltarse etapas en la formación de los hijos traerá consecuencias negativas y hay muchos ejemplos de niños precoces que nos las ilustran. Los niños deben realizar actividades propias de su edad, jugar, estudiar y convivir con otros niños, siempre apoyados y protegidos por sus padres.


El Artículo 11 de “La ley para la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes” dice: “Son obligaciones de madres, padres y de todas las personas que tengan a su cuidado niñas, niños y adolescentes: B. Protegerlos contra toda forma de maltrato, prejuicio, daño, agresión, abuso, trata y explotación. (…) y no podrán, al ejercerla, atentar contra su integridad física o mental ni actuar en menoscabo de su desarrollo”.

No son los teatros o los estudios de TV donde deben formarse y donde tendrán una maduración sana, máxime cuando el papel que representan no es el de niños, sino el de adultos. Presentar a niños en actitudes que no son propias de su edad, no sólo provocará el morbo de individuos sin escrúpulos sino que los expondrá al peligro de ser víctimas de trata o de abuso sexual

Las leyes que protegen a la infancia deben ser respetadas y obedecidas, además de sancionar a quienes las violen, sin importar si son grandes consorcios o si se trata tristemente de sus propios padres, porque como bien dijo Uriel Ospina: “En la infancia se juega siempre el destino de la humanidad”. Petra Llamas García. 


Publicado en La Jornada de Aguascalientes el 9 de marzo del 2012. petrallamasgarcia@hotmail.com@petrallamas

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