Colegio Santa Rosa en Huesca, España

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lunes, 6 de febrero de 2012

El hábito de la lectura en esta vida, "ágrafa, analfabeta y audiovisual"*

“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”. Jorge Luis Borges.

Hace poco, charlaba con algunos jóvenes sobre sus libros favoritos, no pregunté por aquellos que habían marcado sus vidas porque aún no se ponía de moda esta pregunta y porque considero que no es la misión de un libro eso de marcar vidas, a pesar de que Cervantes dijera

que: “En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a la existencia”. Yo creo que son las experiencias las que marcan, sobre todo las que catalogamos de negativas, ésas que no matan y que te hacen más fuerte, aunque reconozco que hay obras que se quedan para siempre con nosotros.

Estos jóvenes me contaron que habían leído la saga de Harry Potter, la famoso serie de novelas de la escritora británica Joanne Rowling, que tiene el altísimo honor de haber puesto a leer de nuevo a los niños y jóvenes de todo el mundo y en la que trata la historia de un pequeño mago en un colegio de magia, que lucha contra otro mago malévolo que ha matado a sus padres.


Sin embargo también me aclararon que ahora la emoción por la lectura se había trasladado a la serie de cuatro libros de Stephenie MeyerCrepúsculo” (Twilight) en la que se narra la historia del amor juvenil entre una mujer y un vampiro, con todas las complicaciones que debe implicar. Supongo que sería en este caso donde Mark Twain diría eso de que: “El hombre que no lee buenos libros no tiene ninguna ventaja sobre el hombre que no sabe leerlos.” Como quiera que sea, también ella está poniendo a leer a los jóvenes.


La charla derivó hacia anécdotas sobre su época de Bachillerato en la que habían sido obligados a leer obras literarias de diferentes autores, pero se vanagloriaban de no haberlos leído porque decían que los resúmenes, conclusiones y opiniones personales eran muy fáciles de encontrar en internet y que los maestros nunca se habían dado cuenta de la trampa, sospechando que tal vez ellos tampoco habían leído las obras y mucho menos se tomaron la molestia de revisar las tareas que con tanta facilidad habían plagiado de la red.

Fue decepcionante escuchar esos comentarios, pero afortunadamente no hubo necesidad de sermonearlos ya que ellos reconocieron que había sido un error no haber leído y analizado los libros que les encomendaron, ya que finalmente la responsabilidad era de ellos y no del maestro. Quiero pensar que tuvieron mala suerte y que esos profesores de literatura, que no leen los libros que encargan a sus alumnos o que no revisan los reportes, son una excepción.

Leer es una actividad que debe ser ejercitada hasta convertirse en un hábito y como todos los hábitos inicia con pequeños pasos que normalmente nacen en la familia y se refuerzan en la escuela y que casi siempre se adquieren por imitación. Padres que leen seguramente contagiarán a sus hijos y maestros lectores tendrán el entusiasmo suficiente como para motivar a sus alumnos. 

Decía Gabriela Mistral: “Hacer leer, como se come, todos los días, hasta que la lectura sea, como el mirar, ejercicio natural, pero gozoso siempre. El hábito leer no se adquiere si él no promete y cumple placer”.


Cuando recomendamos a otros una película, desplegamos toda la retórica para que vayan a verla y así poder comentarla con ellos posteriormente. Algo similar debieran ocurrir con la recomendación de un buen libro. Alguna de las veces que tuve la oportunidad de asistir a la presentación de un libro, quedé fascinada con la excelente disertación del presentador, lo que me provocó un enorme interés por leerlo; cosa que jamás logró un eslogan o una exhortación general sobre la importancia de la lectura.

El interés por la lectura no surgirá por muy creativas que sean las campañas que se diseñen para decirnos lo importante que es; ni siquiera porque sea un cantante, futbolista o actor de moda, quienes nos sugieran leer. El hábito de la lectura se desarrolla leyendo libros y son los padres y maestros quienes tienen una influencia mayor y más directa para lograrlo, sin quitarle responsabilidad a los medios.

Hay que reconocer que anteriormente resultaba mucho más fácil adquirir el hábito de la lectura porque no existían tantos distractores que compitiesen con la narración. En la actualidad, el internet pone a nuestro alcance un sinfín de estímulos que opacan el protagonismo del libro. Ha entrado en nuestros hogares y también está ya en lugares públicos de muchas ciudades, desbordando contenidos que rivalizan por ser atractivos y llamar la atención del navegante, en detrimento de una buena lectura. 

Como diría Juan Carlos Onetti*:Mala cosa fomentar la afición a la lectura entre niños. Cuando los jóvenes lectores sean mayores estarán indefensos ante la vida, que es ágrafa, analfabeta y audiovisual”.


Sabemos que ahora el reto, para lograr que se lea más en nuestro país, es aún mayor, pero si, con todos los distractores del siglo XXI, una inglesa, Joanne Rowling, y una americana, Stephenie Meyer, lograron que niños y jóvenes dejaran el internet y se pusieran a leer, es que no todo está perdido y que los libros todavía tienen mucho camino que andar y muchas cosas que contar. Petra Llamas García

Publicado en La Jornada de Aguascalientes el 4 de Febrero del 2012. petrallamasgarcia@hotmail.com. Twitter: @petrallamas

3 comentarios:

  1. HOY, CASI NO HAY LECTORES. NADIE QUIERE TOMARSE LA MOLESTÍA DE PENSAR. SEGURO QUE ESTE ARTÍCULO LO LEAN UN GRUPO MINORITARIO. EL HÁBITO DE LA LECTURA SE ADQUIERE EN EL HOGAR. HOY SON POCOS LOS HOGARES QUE LES INTERESA LEER , EL MUNDO ESTÁ EN OTRA PARTE. HOY QUEREMOS TODO LISTO. NADA QUE NOS HAGA"PERDER TIEMPO" POR ESO TODO LO SACAMOS DE INTERNET. NUESTRA SOCIEDAD LLEGARÁ A UN PUNTO DONDE ATROFIAREMOS POR COMPLETO NUESTRA CAPACIDAD DE PENSAR. HOY DÍA VEO CON PROFUNDA PREOCUPACIÓN QUE LA JUVENTUD YA NO USA LA EXPRESIÓN ESCRITA ADECUADAMENTE. EL LENGUAJE, COMO TAL, TAMBIÉN SE HA PERDIDO. LAMENTABLE.

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    1. Muchas gracias, Jacqueline por tu inteligente y acertado comentario. Estoy de acuerdo contigo.Un saludo

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Gracias por tus comentarios