Colegio Santa Rosa en Huesca, España

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lunes, 23 de enero de 2012

El Mobbing o acoso laboral


Si tú no te agachas, nadie se te subirá encima”. Martin Luther King

Nunca supimos la razón por la que el jefe inició ese acoso contra él, suponíamos que algo muy grave había ocurrido entre ellos, porque los desprecios, las ofensas en público y el
rechazo eran una constante. Dejaron de encargarle asuntos y ya no lo invitaban a las juntas.

Al principio, algunos compañeros intentaron ayudarlo, hablando con el jefe, pero éste no entendía razones y lo único que quería era que renunciara para ahorrarse la liquidación. Después, sus colegas empezaron a eludirlo porque temían acabar en la misma situación y perder su trabajo. También ellos le hicieron el vacío, le dieron la espalda y lo dejaron solo. Lo más curioso de todo es que él se sentía culpable de lo que estaba pasando, pero no quería renunciar porque necesitaba el trabajo, aunque finalmente no tuvo más remedio que hacerlo.

Fue víctima de mobbing o acoso laboral y ni él ni los que vivimos de cerca este caso sabíamos que esta conducta estuviera ya identificada y tipificada por la ley en algunos países. El mobbing es un término inglés con el que se define el acoso que muchas personas padecen en su lugar de trabajo para que renuncien al mismo. 

Fue Heinz Leymann en los 80´s el que acuñó este término para definir cualquier clase de hostigamiento, persecución o acoso que pueda sufrirse en el trabajo, bien sea por un superior, un igual o un subalterno. En algunos casos, las mujeres padecen ese hostigamiento después de haberse negado a un acoso sexual.


La razón del acoso laboral suele ser casi siempre la envidia, los celos o el temor ante un nuevo empleado que compita por su puesto o que pueda opacar su protagonismo. El acosador inicia con la crítica y la persecución, utilizando todo tipo de fallas o errores para magnificarlos y con ello exhibirlo y crearle un profundo sentimiento de inseguridad y de turbación, que lo inhabilitará para su futura defensa ya que acabará creyéndose culpable.

Por otro lado, se encargará de asignarle tareas insignificantes y humillantes que minen su autoestima y sin importar que la persona acosada cumpla, el acosador encontrará la falta necesaria para hacerlo sentir mal y obligarlo a repetir el trabajo, una y otra vez, cayendo inclusive en el absurdo. Pero con eso no acaba el hostigamiento, ya que también se valdrá de la calumnia para excluirlo socialmente, buscando siempre el apoyo del grupo, convirtiendo esta actividad en una campaña sistemática de hostigamiento, sin que la víctima, en la mayoría de los casos, sea consciente de ello.

Los compañeros, en un principio se solidarizarán con la víctima pero después se alejan y se hacen cómplices silenciosos por temor a ser despedidos. Otras veces acabarán traicionándola ya que el acosador promueve la cultura del chisme y la denuncia. Todo lo anterior provoca en el acosado una gran pérdida de autoestima y una irritabilidad constantes, misma que aprovecha el acosador para denunciar su “mal modo”, cuando en realidad es él quien lo ha ocasionado. El final es previsible y casi siempre termina en despido, con o sin indemnización.

Normalmente la víctima provoca envidia porque posee una gran capacidad profesional, es honesta y tiene un alto sentido del deber, en cambio el acosador suele ser, lo que los expertos consideran, un MIA (Mediocre Inoperante Activo). 

Es un incompetente que trata de engañar a los demás con un exagerado activismo, cuando en realidad son otros los que le hacen su trabajo.  Suele ser cobarde e incapaz de manifestar el más mínimo sentimiento de culpa o arrepentimiento por sus acciones. Necesita del secreto, la vergüenza o el descontrol que provoca en la víctima y necesita también de los testigos mudos ciegos y sordos ante sus actos.


El daño que provoca en la víctima es enorme. Según los psicólogos, puede presentar síntomas de estrés postraumático, crisis nerviosa, síndrome de fatiga crónica y cambios en la personalidad, volviéndose depresivos y resignados. Pero, a pesar del daño que ocasiona, es un fenómeno poco conocido, ya que en la mayoría de los casos no se dan cuenta de que sea mobbing lo que les está pasando e inclusive llegan a culparse de esta situación. Por otro lado es muy difícil de demostrar, sobre todo cuando la víctima no ha hecho nada por detenerlo.

En un escenario de mobbing es muy importante que el acosado se enfrente de manera asertiva al acosador, ya que en realidad es un cobarde y que cuente lo que le está pasando. Los testigos, por su parte, no pueden permanecer en silencio ante una injusticia tan grande, deben denunciar al hostigador para que no siga haciendo daño, ya que tarde o temprano ellos también pueden convertirse en víctimas de mobbing

La responsabilidad social de las empresas es velar por un buen ambiente laboral y cuidar la calidad de vida de las personas que trabajan en ellas. Resulta impensable que en pleno siglo XXI se estén dando este tipo de conductas, en una época en la que se declara insistentemente que el activo más importante de cualquier organización es su capital humano. 

Heinz Leymann declaraba: “En las sociedades de nuestro mundo occidental altamente industrializado, el lugar de trabajo constituye el último campo de batalla en el que una persona puede matar a otra sin ningún riesgo de llegar a ser procesada ante un tribunal”.Petra Llamas García


Publicado en La Jornada de Aguascalientes el 20 de enero del 2012. petrallamasgarcia@hotmail.com. Twiter: @petrallamas

4 comentarios:

  1. He estado buscado reflexiones acerca del mobbing y he de decir que esta ha sido la más ilustrativa de todas. La información proporcionada es rica en contenido y sobre todo ilustre para crear conciencia. Gracias por la aportación.

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    1. Muchas gracias, tal vez sea porque está escrito basándome en una terrible experiencia. Saludos

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  2. Hola. Me gusta tu reflexión. Yo pienso que sí es muy frecuente. Cuando es el jefe o jefa, pues no queda mucho porque él o ella siempre tienen "la razón". Sabemos que no es así. En nuestro país no hay ley al respecto y peor si es institución privada

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    1. Es un fenómeno que se da con más frecuencia de la que creemos y urge legislar al respecto. Saludos

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Gracias por tus comentarios