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Colegio Santa Rosa en Huesca

jueves, 27 de septiembre de 2012

La paz basada en una ética mundial

No habrá supervivencia en paz y justicia en nuestro mundo global sin un nuevo paradigma de las relaciones internacionales, fundado en estándares éticos globales”. Hans Kung
Cuentan que un rey convocó a todos los pintores del reino para que expresaran
el sentimiento de la paz en un cuadro. Al final sólo quedaron dos finalistas. Uno de los lienzos representaba un lago, con cisnes, pájaros y bellos árboles alrededor, era evidente la calma y el sosiego que proyectaba; en cambio, el otro finalista había pintado un paisaje completamente diferente, con
 cascadas enormes, escarpadas montañas llenas de peligro, bajo un cielo lleno de grises nubes de tormenta, que lejos de proyectar paz, causaba cierto temor. 

La decisión parecía sencilla y todos creían que se decantaría por el del lago, sin embargo, contra todo pronóstico, el rey eligió el cuadro con imágenes inquietantes. La explicación que dio es que se fijó en el detalle de un pequeño árbol al pie de la montaña en cuya copa había un nido. Esa imagen la consideró más representativa de la paz, puesto que ésta casi siempre se encuentra en medio de múltiples dificultades.


La palabra Paz se deriva del latín Pax, Absentia Belli, y aunque la mayor parte de los diccionarios la definen como un estado de tranquilidad, sosiego y ausencia de guerra o violencia, tuvo razón el rey al elegir el cuadro donde se proyectaba un mayor desasosiego, ya que la paz es mucho más que ausencia de guerra, es prevenir los conflictos, fomentar el diálogo y la negociación, es poder superar o evitar cualquier clase de violencia y convertirla en una oportunidad para la aceptación, comunicación y reciprocidad con el otro. 

En el Preámbulo de la Constitución de UNESCO se dice: "Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben edificarse las defensas de la paz".


En la Asamblea General de Naciones Unidas se determinó el 21 de septiembre como “Día Internacional de la Paz", y estará dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y en cada pueblo y entre ellos". Este año se celebrará, como ya es costumbre, en un mundo lleno de problemas y guerras en distintas latitudes y de diferente magnitud. 

Sin embargo, es importante que exista una fecha para la reflexión sobre la paz y que se analicen cuáles con los valores que se están viviendo en la sociedad actual, puesto que en la mayoría de las ocasiones la violencia es la única forma de actuar o de resolver los conflictos; así que ante esta situación, será difícil que las personas se comporten de manera pacífica. Bruno Bettelheim decía que “La violencia es el comportamiento de alguien incapaz de imaginar otra solución a un problema que le atormenta”.


La Organización de Naciones Unidas, desde su fundación en 1945, ha tratado de lograr consensos entre los países y defender la paz, sin que haya tenido demasiado éxito en su empeño, ya que las guerras, la ignorancia y la pobreza extrema, además de un sinfín de violaciones a los derechos fundamentales del hombre, campean a sus anchas. 

Es por ello que, ante un panorama tan desalentador, cabe preguntarse si se están haciendo bien las cosas o si es necesario cambiar el enfoque para lograr una auténtica cultura de paz para que, cuando se celebre el Día internacional de la paz, sea para celebrar que finalmente terminaron los conflictos.


En la obra titulada “Proyecto de un ética mundial”, del teólogo Suizo, Hans Kung, éste declara que: “Necesitamos de modo urgente una “ética” que nos dicte valores aceptables para todos, de lo contrario, nos autodestruiremos” Establece la necesidad de un nuevo paradigma en las relaciones internacionales en el que los intereses políticos, de poder, dinero, prestigio, se cambien por el de la aceptación y reconciliación

Difícilmente se logrará el entendimiento, el bienestar social o la democracia con la guerra, así que para poder convivir, colaborar y lograr prosperidad se hace imprescindible la paz.


Para Kung, educar para una cultura de paz significaría formar a las nuevas generaciones en una ética global encaminada a lograr no sólo la cultura de la no violencia y el valor de la vida, o la solidaridad, el respeto a la naturaleza y el desarrollo pleno de las cualidades humanas, sino también alcanzar un orden económico y social más justo. 

La educación para la paz comprende una serie de valores que se verán reflejados en el respeto total hacia el ser humano y su dignidad como persona y la gran mayoría de esos valores se aprenden en la familia


La Madre Teresa de Calcuta tiene una hermosa frase sobre cómo lograr la paz mundial: "¿Qué puedes hacer para promover la paz mundial? ve a casa y ama a tu familia". Petra Llamas García. 


Publicado en La Jornada de Aguascalientes el 21 de septiembre. petrallamasgarcia@hotmail.com, Twitter: @petrallamas

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